La educación y la ciencia están normalmente en primer plano en cualquier país moderno y Rusia no es una excepción. Es por ello, que su nivel de calidad educativa y científica es muy alto. Hasta un 20% de la población laboralmente activa, es decir, unos 7 millones de personas, lo que es más que en cualquier otro sector de la economía, están empleadas en las áreas de educación y ciencia.

En 2013 había aproximadamente 6 millones de estudiantes en 2.649 instituciones de educación superior, incluyendo cerca de 1 millón de estudiantes en más de 1.000 universidades privadas.

Antecedentes históricos

El sistema educativo ruso data del siglo XVIII, ya que en la época anterior no había instituciones educativas laicas en Rusia. Un solo establecimiento educativo contaba con los estándares de la educación superior. La mayoría de la gente era educada en escuelas religiosas, también se practicaba autoeducación que, sin embargo, se limitaba a los aspectos básicos de lectura, escritura y matemáticas. En 1685, se fundó la Academia Eslava-Griega-Latina, convirtiéndose oficialmente en la primera institución educativa superior del país. No obstante, se trataba enteramente de una institución religiosa, que incluso desempeñó algunas funciones de censura.

La situación cambió cuando Pedro el Grande llegó al poder. Fue bajo su mandato, cuando se establecieron en Rusia las primeras instituciones educativas, pero la mayoría de ellas se especializaban en Ingeniería y en Ciencias Tecnológicas y Navales, como la Escuela de Matemáticas y Ciencias de la Navegación o la Escuela de Ingeniería. La primera universidad de gran escala, la Universidad Académica en la Academia de Ciencias de San Petersburgo, surgió en Rusia recién en 1724. Al principio, se enseñaba un número limitado de disciplinas a un número reducido de estudiantes y las clases eran irregulares. Sin embargo, a mediados del siglo XVIII, la Universidad se convirtió en una institución educativa de gran escala, ofreciendo a sus estudiantes un curso académico completo. En 1770 pasó a ser la Escuela Académica, mientras que la Universidad de Moscú, fundada en 1755, se convirtió en la universidad más importante de Rusia. La Universidad de San Petersburgo fue reabierta en 1819. En 1764 se estableció el Instituto Smolny para Nobles Doncellas de San Petersburgo, marcando el camino para la educación femenina en Rusia (sin embargo, durante mucho tiempo a las mujeres se les enseñó menos disciplinas que a los hombres). El Seminario de los Maestros de la Universidad de Moscú, fundado en 1779, fue la primera institución educativa pedagógica del país.

La reforma educacional rusa, que se llevó a cabo a principios del siglo XIX, introdujo un sistema educativo a gran escala. Según el Código de 1804, se podía obtener educación, sucesivamente, en colegios parroquiales, colegios distritales, gimnasios de gubérniyas y en universidades. Las escuelas de las dos primeras categorías eran gratis y de acceso común, pero eran pocas en aquella época. Además, se establecieron los distritos educativos, liderados por sus respectivas universidades.

Durante el reinado de Nicolás I de Rusia se introdujo una nueva reforma que privó al sistema educativo de su independencia, convirtiendo las universidades en una de las numerosas instituciones educacionales. La reforma más importante que se desarrolló a continuación, fue en la década de 1860 con Alexander II. A las universidades les devolvió su independencia y se volvió a implementar la posibilidad universal a la educación primaria para todos, sin importar la clase social. Por su parte, las instituciones educativas secundarias fueron divididas en gimnasios clásicos y escuelas secundarias no clásicas (reales). Teóricamente, se abrían a todo aquel que pudiera aprobar los exámenes de ingreso. Sin embargo en la práctica, el primer tipo de escuela era para los ciudadanos de bien, mientras que los pobres eran educados, generalmente en escuelas reales.

Se crearon en las universidades cursos superiores para mujeres para ofrecer clases que se acercaban mucho al currículum universitario. Esta estructura de la educación se mantuvo hasta la Revolución de 1917.

Uno de los primeros decretos del nuevo gobierno, fue para anular la estratificación social en las oportunidades educativas e igualaba a los hombres y a las mujeres en su derecho a obtener educación. En 1919 se lanzó una gran campaña contra la ignorancia, lo cual hizo posible aumentar el nivel cultural en Rusia en un corto periodo, comparado con el nivel promedio europeo. Sin embargo, la ciencia necesitó mucho más para recuperarse de los golpes de 1917, cuando muchos científicos tuvieron que salir del país, sufrieron la represión política o les prohibieron hacer investigación debido a sus biografías “inadecuadas”.

El potencial científico del país tuvo que ser recobrado, aunque sea de forma parcial, en la década de 1930, debido a esto, muchas ramas del conocimiento permanecieron en declive por décadas. Las ciencias de la Ingeniería fueron las que recibieron mayor apoyo del Estado porque la economía y el sector militar, de la aislada Unión Soviética, pedían nuevos desarrollos e ingenieros calificados. Se normaron pagos por la educación secundaria en varias oportunidades, primero en 1923 y luego en 1940. A pesar de eso, el número de estudiantes siguió aumentando.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el potencial científico y educativo del país sufrió terriblemente. Sin embargo, las reservas acumuladas antes de la guerra permitieron que el estado soviético se recupere de manera importante. Específicamente, la USSR desarrolló una bomba nuclear en 1949, un esfuerzo científico crucial que necesitó del trabajo bien coordinado de muchos especialistas líderes. Los logros de la unión soviética en la post guerra incluyeron el liderazgo en la exploración espacial, el primer satélite artificial fue lanzado en 1957 y en 1961, la USSR puso al primer hombre en el espacio. La carrera espacial entre la USSR y los Estados Unidos perdió su intensidad, pero nunca se detuvo (el logro más reciente obtenido por la USSR, y luego por Rusia, fue la estación espacial MIR, la que fue puesta en órbita desde el año 1985 al 1997).

El sistema de educación soviético estuvo entre los primeros lugares a nivel mundial. Además de escuelas generales, se estableció una red de escuelas secundarias especializadas (enfocadas en matemáticas, física, química, lingüística, etc.). Cada año se reportaban importantes logros científicos, y el número de instituciones de investigación seguía creciendo. 

 
 

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